La mosca mediterránea de la fruta, Ceratitis capitata (Wiedemann), se alimenta de multitud de frutos y puede estropear una buena parte de los cultivos frutales. Sus ataques son especialmente graves en los melocotones y las naranjas pero puede afectar también a muchas otras frutas cultivadas como manzanas, peras, albaricoques e higos.

Fig.1: La mosca de la fruta y sus efectos en los melocotones.

Como solución al ataque de estas moscas y a los insecticidas tradicionales, que son poco respetuosos con el medio ambiente, se proponen métodos de trampeo. Estos métodos consisten en colocar en los árboles trampas con sustancias atrayentes de forma que las moscas se sientan atraídas y entren. La geometría de las trampas no permite que las moscas puedan salir una vez dentro. La forma de las trampas ya está muy estudiada, pero no está claro cuál es el atrayente más efectivo. Para seleccionar el mejor entre diferentes alternativas hay que hacer pruebas, y estas pruebas tienen que estar bien pensadas y llevadas a cabo de una forma muy cuidadosa y bien planificada.

Fig2: Trampas de captura de la Ceratitis capitata

Cuando se planifica la recogida de los datos, que será la materia prima de nuestros análisis, hay que estar atento a todos los detalles. Por ejemplo, es posible que en una finca, con unas características específicas de tipo de suelo, humedad, corrientes de aire, etc., un atrayente sea más eficaz que los otros, pero que en otra finca los resultados sean distintos. Para estar seguros de que los resultados no dependen de la finca, el estudio se ha realizado simultáneamente en cuatro fincas que se consideran representativas de las que hay en la zona. En cada finca se han colocado tres hileras de cuatro trampas cada una, una para cada tipo de atrayente. Las baterías de trampas son independientes entre sí, es decir, dentro de cada batería, las trampas están separadas unos 40‐50 metros para evitar la posible interferencia entre los atrayentes de cada trampa. El orden de colocación de las trampas para cada batería se ha escogido al azar. En cada finca, pues, se han colocado doce trampas, que suman un total de cuarenta y ocho si contamos las de las cuatro fincas.

Las trampas se han revisado dos veces por semana adaptando los días entre revisión al nivel de capturas de cada momento, de manera que se dejaban pasar más días si no había suficiente número de capturas. En cada revisión se ha contado el número de moscas de la fruta capturadas distinguiendo machos de hembras (que en realidad son las que pican la fruta). Con el fin de evitar la posible influencia de la ubicación de las trampas en la batería y, en consecuencia, dentro de la finca, cada día de revisión se ha realizado una rotación de todas las trampas; es decir, se han cambiado de posición las trampas de una misma hilera. Cada cuatro revisiones, y una vez que todas las trampas han pasado por todas las posiciones disponibles, se cierra un ciclo, y se vuelve a empezar con otro.

Fig3: Capturas diarias por ciclo, finca y atrayente

Tras el análisis de los datos recogidos mediante técnicas de modelización estadística, podemos decir que el nivel de capturas es diferente según la finca estudiada a lo largo de los seis ciclos.

Con respecto a los atrayentes, quizá la pregunta más interesante a responder, se concluye que en los primeros cinco ciclos el que captura más moscas es el A4, seguido por el A1. En el último ciclo, el sexto, no existen diferencias significativas entre los cuatro atrayentes y todos capturan moscas por igual, aunque se observa que en este ciclo el atrayente A4, que era mejor, pierde eficacia (persistencia) respecto de los ciclos anteriores.

A partir de estos resultados habría que determinar cuál de los dos atrayentes es más rentable económicamente, dado que el atrayente A1 consigue menos capturas pero su efectividad dura más tiempo, mientras que el A4 siempre empieza realizando más capturas pero su periodo de efectividad es menor.

Un modelo estadístico es una ecuación matemática que reproduce los fenómenos que observamos de la forma más exacta posible. Para ello tiene en cuenta los datos suministrados y la influencia que el azar tiene en estas observaciones. En este caso la ecuación obtenida mediante modelos lineales generalizados, permite determinar la influencia de los diferentes atrayentes en la captura de moscas eliminando el efecto de la finca en la que se coloque. A partir de dicho modelo los agricultores pueden escoger sistemas más ecológicos para producir fruta de calidad, evitando, en la medida del posible, los ataques de la mosca de la fruta.

La recogida de datos en estos casos es un punto crítico. Una buena planificación experimental lleva al éxito. Es importante en estas situaciones, una buena recogida de los datos con una estrategia experimental adecuada a los factores que puedan afectar a la respuesta y, por supuesto, ¡un buen análisis de los datos para extraer las mejores conclusiones!

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